BÓVEDAS DE ACERO
Segundo libro de la saga de los robots del gran Asimov. El primero con el personaje Baley, detective, y su nuevo compañero R. Daneel Olivaw, la r no es de su nombre, sinó de su condición, ROBOT. La relación entre el humano y el robot me encanta y me hace pensar en aquella entre los blade runner y los replicantes. Durante la novela (ojo, escrita en 1953) se nos pone delante de un futuro que no es utópico sino posible. En él se describen tres posibilidades de ser: el humano terrícola, el humano espacial y el robot. El humano terrícola se siente inferior al espacial y, de hecho, este se presenta como dominante, más poderoso y avanzado. El humano terrícola desprecia a los robots pero no sólo por su condición ya que representan una amenaza para los puestos de trabajo. Cada vez hay más robots que retiran a los humanos de su puesto de trabajo. El propio Elijah Baley ha de investigar el caso con éxito y antes que su compañero humanoide pues éste podría demostrar ser mejor policía y ret...