Nader y Simin. Una separación.
La película iraní es merecedora de todos los premios que tuvo en su día. No he podido quitar ojo de la pantalla en ningún momento. Me alucina cómo puede ir todo mal , aunque la voluntad de la gente sea positiva . Ya lo dijo nuestro filósofo, Ortega y Gasset, yo soy yo, y mis circunstancias. Las personas, en ocasiones, actuamos bajo la presión de la pareja, la familia, nuestro entorno. A mi entender, las personas que aparecen en el film no actúan con maldad. En la película también se dan presentes circunstancias de origen religioso que afectan claramente a la vida social. El final abierto es elegir entre futuro (mamá) o presente (papá). Ahora estamos viendo cómo se mueve parte del país para provocar un cambio en todos los sentidos.